lunes, 20 de agosto de 2012

Biografia de la actriz Carolina Ramirez

Biografía de la actriz Carolina Ramirez

Nació en Cali hace 23 años en un hogar clase media. Fue una nómada desde niña, pues dice que nunca duró en una misma casa más de tres años, porque su familia fue otra de Las víctimas del Upac, por lo que con sus padres y hermano (dos años menor) la migración a lo largo y ancho de la Sultana del Valle fue una constante y tuvieron que depender del movimiento de los precios de los alquileres.
 Entonces vivían en arriendo y aunque no había abundancia, sus papás siempre se preocuparon porque no les faltara nada a sus hijos. Lo que definitivamente lograron.

Desde niña se interesó por el arte, especialmente por el baile, por lo que sus papás decidieron apoyarla y meterla en una escuela de ballet. Carolina fue una dotada y desde entonces también fue becada año tras año, descubriendo, lo que parecía en ese momento, su futuro. Pero una cosa es lo que parece y otra es lo que es, y de eso se daría cuenta años más tarde.

A Bogotá llegó con su familia, a abrirse paso y a buscar mejores oportunidades. A los 16 años se instaló en el páramo y de inmediato se matriculó en otra academia de ballet, en donde su talento también fue reconocido, pues no solo tuvo las becas indispensables para seguir adelante, sino que también se le abrieron puertas. Bailando fue a Cuba tres veces, la primera fue financiada con un chance que su padre se ganó días antes del viaje, la segunda fue gracias a las monjas de su colegio que le regalaron los pasajes y, en la tercera ocasión, fue la academia de ballet la que cubrió sus gastos.
 Pero no solo fueron los viajes, sino que también tuvo nuevas oportunidades, pues por el ballet hizo un casting para una propaganda de danzas y allí conoció al director John Bolívar, quien le propuso que se presentara para un papel en la telenovela El Inútil, a la que no entró, pero Bolívar le volvió a proponer que se presentara para un nuevo proyecto que se llamaría Los otros y nosotros, que si bien nunca salió al aire, sí fue " la primera escuela de actuación que tuve y además fue pagada", dice Carolina. La naciente actriz grabó durante tres meses y conoció de primera mano el oficio al que se dedicaría desde entonces.

Desde ese momento comenzó a aparecer esporádicamente en capítulos unitarios de series como Unidad in vestigativa o Así es la vida.
 En la actuación se sentía cada vez más cómoda, pues de alguna manera se había preparado para ella con el baile, que le dio no solo confianza sino también una preparación física excepcional. Pero fue con su papel en La lectora, donde tuvo su primer gran reconocimiento y su rostro comenzó a ser habitual en la pantalla. En esta serie tuvo la oportunidad de estar en el set con grandes actores como Fabio Rubiano, Lorena Meritano y Luis Mesa; además, su experiencia en la danza le sirvió una vez más, pues encarnaba a una bailarina de burdel, que con el paso de los capítulos adquirió una importancia central en la trama.

De ahí en adelante se comenzó a afianzar en la actuación y decidió dejar el ballet, pues "luego de 10 años bailando sentí que ya tenía que dirigirme a otro arte", dice Carolina, que luego de La lectora entró a Séptima puerta. En esta nueva serie interpretó a Jenny Candela, una especie de superheroína colombiana que luchaba contra fantasmas y otros seres de ultratumba. En esta producción tenía que grabar hasta 40 escenas diarias y para ella fue uno de los proyectos más importantes de su camera, pues aunque el ritmo de trabajo era frené tico, la serie terminó por darle un reconocimiento del público aún mayor, al punto de que hoy todavía muchos la recuerdan por ese papel.

Después de renunciar a Séptima puerta, por puro y físico agotamiento, Carolina se tomó un tiempo fuera de las cámaras y solo hizo algunos capítulos para Decisiones, de Telemundo. Eso hasta que le pidieron que hiciera un nuevo casting para una telenovela de RCN, que se llamaría La hija del mariachi y en donde ella se quedó con el protagónico, que hoy pone a cantar rancheras a más de uno.

Carolina ahora es una celebridad, pero al verla ahí sentada, con esa sonrisa amplia y fácil y esa capacidad para hacer sentir al extraño como un amigo, es fácil verla como la vecina que un día fue. Ella dice que ahora va a comprar un apartamento para ella y su familia, con la que todavía vive, pues eso de vivir sola no ha sido lo suyo. También dice que al finalizar la novela quiere irse a Argentina de paseo, porque ahora es cuándo, pues no está caro y hay que aprovechar.
 Carolina es un contraste, es famosa pero en su carácter no hay rezago de fatua vanidad, parece más anónima que celebridad. Es la misma que siempre fue: la-chica-Linda-del-barrio.

Imágenes de Carolina Ramirez

foto editar de forma gratuita en www.pizap.com

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